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miércoles, 2 de marzo de 2011

Que sucede con las inyecciones.




Las inyecciones en los músculos (inyecciones intramusculares) deben evitarse pueden ser peligrosas y causar un brote y formación de hueso en el sitio donde se aplique la inyección. A pesar de que las inyecciones intramusculares no siempre conducen a nuevos episodios de formación de hueso, no se puede predecir cuando éstas podrían causar un problema y cuando no.
En consecuencia, las inyecciones en los músculos deberían evitarse siempre.
Las vacunas y la anestesia local son dos tipos de inyecciones que a menudo se aplican en un músculo. Un pequeño estudio de los registros de vacuna de niños con FOP proporciona la información más precisa que tenemos la cual indica la probabilidad de que estas inyecciones intramusculares podrían causar brotes. (La mayoría de los niños ya habían recibido sus vacunas infantiles habituales antes de haberse diagnosticado la FOP y en consecuencia ya estuvieron expuestos a las inyecciones “no recomendadas”. Mientras que la mayoría de los individuos no presentaron complicaciones a causa de las vacunas intramusculares, aproximadamente 1/3 de las inyecciones intramusculares causaron brotes a pocas horas de la aplicación de la vacuna DPT (difteria-pertussis-tétanos). De hecho, en algunos casos, se sospechó de FOP debido a la reacción adversa del niño a la inyección de DTP.
Afortunadamente, hay maneras seguras de aplicar la mayoría de las vacunas sin tener que recurrir a una inyección intramuscular.
Algunas vacunas, incluyendo aquellas que habitualmente se aplican en el músculo pueden administrarse por debajo de la piel (de manera subcutánea). Algunos ejemplos de vacunas que se pueden administrar de manera subcutánea son las vacunas contra el sarampión, paperas, rubeola e influenza hemophilus.
La vacuna contra la poliomielitis se puede administrar por vía oral (por boca). Las inyecciones y las vacunas aplicadas por debajo de la piel (de manera subcutánea) parecen apresentar poco riesgo. Por ejemplo, se pueden realizar análisis de sangre de manera rutinaria y sin problemas en pacientes con FOP. Para aplicar inyecciones de manera segura, informe a la persona que la aplicará acerca del riesgo que presentan las inyecciones intramusculares y el trauma. Solicite que se utilicen agujas pequeñas similares a las del procedimiento establecido para pacientes diabéticos que se inyectan insulina.


Información recopilada en la red